El jardín del invierno

Blog de reseñas literarias de @SilenZahra

Just listen, Sarah Dessen

en 29 octubre, 2014

¡Hola a todos!
Hoy traigo la que será la última reseña del mes de octubre y, de hecho, en bastante tiempo. En noviembre no creo que me pase demasiado por aquí, ya que voy a estar centrada en el NaNoWriMo y quiero aprovechar bien el tiempo, así que quizás no vuelva a subir una reseña hasta diciembre. Quizás 😛

9788415120643

Título: Just listen
Autora: Sarah Dessen
¿Saga?
Libro independiente.
Editorial: Maeva Young
ISBN: 9788415120889
Número de páginas: 399
Publicación: 13 de Marzo de 2012
Género: Realista, juvenil
Sinopsis: Annabel Greene es la chica que lo tiene todo. Al menos ese es el papel que interpretaba en el anuncio de unos grandes almacenes. Pero en este nuevo curso, es la chica que no tiene nada: ni mejor amiga, porque Sophie no quiere saber nada de ella; ni paz en casa, ya que los trastornos alimenticios de su hermana mediana mantienen en vilo a toda la familia; ni nadie con quien sentarse a comer en el colegio. Hasta que conoce a Owen Armstrong: intenso, obsesionado con la música y decidido a decir siempre la verdad, sin importarle las consecuencias. Con la ayuda de Owen, quizá Annabel encuentre el valor de afrontar lo que de verdad ocurrió la noche en que Sophie y ella dejaron de ser amigas.

RESUMEN
Annabel Greene es la menor de tres hermanas y la marginada del instituto. Su familia, su vida, su imagen, aparentan ser perfectas en el último anuncio que ha grabado, pero todo es muy, muy diferente a lo que los demás piensan. En realidad, sus hermanas, Kirsten y Whitney, nunca se han llevado bien entre ellas, especialmente desde que la segunda comenzó a dejar de comer. En realidad, todos la detestan en el instituto desde que Sophie, su antigua mejor amiga, la catalogó de zorra. En realidad, Annabel está cansada de trabajar como modelo.

Sus hermanas fueron modelos antes que ella, pero, por distintas razones, ambas acabaron dejándolo. Y Annabel quiere seguir sus pasos, pero no se atreve a hablar por miedo a decepcionar a su madre, quien es la que más disfrutaba del trabajo de modelo de sus hijas. La señora Greene tiende a dar las cosas por hechas, por lo que piensa que a Annabel le encanta ser modelo y, dado que ella no es capaz de hablar…

Tampoco lo fue cuando Sophie comenzó a odiarla y decidió que el instituto al completo debía hacer lo mismo. Sophie y Annabel empezaron a ser amigas cuando se conocieron a los doce años; desde entonces, la segunda siempre ha estado a la sombra de la primera. Sophie es autoritaria y no está en absoluto acostumbrada a ser desobedecida. Y, dado que Annabel siempre ha sido de carácter dócil, jamás se ha sentido capaz de desobedecerla.
Lo cual le hizo perder la amistad de Clarke, su amiga de la infancia.

Ahora, al comienzo del último año de instituto, Annabel se sabe odiada por Sophie, por Clarke y por el instituto al completo. No se lleva del todo bien con sus hermanas, ya que no alcanza a comprenderlas del todo, al menos a Whitney; y no es capaz de decirle a su madre la verdad sobre el trabajo de modelo.

Por tanto, Annabel se siente sola.
Hasta que conoce a Owen.

MI OPINIÓN
Esta es la segunda novela de Sarah Dessen que leo y, a diferencia de la primera, me ha gustado muchísimo. Me ha parecido una gran novela juvenil, me ha enganchado desde el principio y me ha parecido sólida, bien desarrollada y completamente verosímil. Y se me ha hecho corta.

Personajes. Annabel Greene, la protagonista, no ha sido santo de mi devoción, pero tampoco ha llegado a caerme mal del todo. Me explico: Annabel tiende a callarse las cosas, todas, por lo que jamás cuenta cómo se siente. Su principal problema es que no quiere decepcionar a los demás, ni entristecerlos, ni enfadarlos, ni hacerlos sufrir de ninguna manera. Por ello, en parte la comprendo, pero por otro lado, no me ha gustado nada que se guardara todo lo que sentía, que se callara una verdad para dejar que los demás crean una mentira, como sucede con su madre y el trabajo de modelo. Es genial que no quiera hacer daño a nadie, pero no se da cuenta de que, callándose las cosas, al final acabará por dañarlos al hacerlos creer que les mentía; por no hablar del hecho de que se mentía a sí misma.

Un ejemplo muy clarito de esto es lo que le sucede con Sophie. Ésta, desde pequeñita, ha estado acostumbrada a mandar y a ser obedecida, por lo que, desde el momento en que Annabel y Clarke le ofrecen su amistad, Sophie empieza a mandar y a decidir lo que deben hacer cuando están juntas. Sophie es odiosa, las cosas como son, ya que se cree superior al resto y con el derecho a mangonearlos a su antojo. No obstante, hay ciertos casos en los que Sophie, simplemente, estaba ciega, pero tampoco es capaz de vencer al orgullo y pedir perdón.

SPOILER GORDO: El caso es que Sophie se echa un noviete, Will Cash, al que Annabel conoce una de esas noches en que, cuando casi acaban de conocerse, Sophie la arrastra fuera de casa. El tal Will Cash no es ninguna joyita y anda intentando beneficiarse a todas las amigas de su novia, a las que luego ésta margina en el instituto al tildarlas de zorras, pues siempre cree que fueron ellas las que se lanzaron a por su chico; nunca al revés. Entonces, una noche en que Annabel ha hecho una nueva amiga, Emily, que no le cae bien a la perfecta y muy madura Sophie (nótese el sarcasmo), y van las tres juntas a una fiesta, Annabel es atacada por Will Cash en un dormitorio. Ella intenta defenderse, pero en ningún momento grita ni llora pese a saber que está a punto de ser violada. Entonces, muy oportunamente, Sophie los descubre y Will le da la vuelta a la tortilla, haciendo ver que fue Annabel quien se lanzó a por él. Y, dado que ésta no está llorando asustada, Sophie cree a su novio y, a partir de entonces, Annabel se convierte en la zorra.
Queda más que claro que el culpable es Will Cash, pero creo que las dos chicas también son culpables. Para empezar, Sophie lo es por no sospechar que todas sus amigas vayan a por su chico, por fiarse de él tan ciegamente pese a su reputación de mujeriego; por estar ciega. Y Annabel, desde luego, también tiene culpa, ya que, a pesar de que no hizo nada, no habla, sino que se calla y deja que todos crean que ha intentado acostarse con el novio de su mejor amiga. No hace nada, cuando podría evitar que Will Cash actuase de nuevo.
Sobra decir que Annabel pierde a Emily, quien se alía con Sophie; al igual que antes perdió a Clarke, quien tuvo personalidad y no quiso seguir a Sophie como un perrito faldero. Como hizo Annabel. FIN SPOILER.

En fin, como vemos, Annabel es una chica callada, excesivamente callada, mientras que Sophie es autoritaria y cruel. Clarke, por otro lado, demostró tener personalidad ya desde pequeñita y no se dejó arrastrar por Sophie, por lo que se ganó mi simpatía enseguida. Por otro lado, Emily, quien fuera al principio amiga de Annabel, luego pasó a ser el nuevo perrito faldero de Sophie, pero demostró aprender de sus errores y tratar de enmendarlos, por lo que también me gustó. Todas ellas tienen su papel en la novela y lo cumplen a la perfección.

En cuanto al hogar de Annabel, me encantó el que sus hermanas fuesen tan distintas. Kirsten, la mayor, es extrovertida, aventurera, lanzada y muy charlatana; Whitney, la segunda, es silenciosa, extremadamente introvertida y adora estar sola. Y Annabel, digamos, es algo así como el punto intermedio entre ambas, aunque quizás se parezca bastante más a Whitney. Annabel es callada, sí, pero le gustaría tener una vida socia más activa. Echa de menos la compañía de una amiga, pero no se ve capaz de arreglar las cosas ni con Sophie, ni con Clarke, ni mucho menos de hacer nuevas amigas.

Sin embargo, pronto empieza a conocer a Owen Armstrong, un chico fortachón que tiene fama de ser el más violento del instituto. Owen ha tenido que pasar un tiempo expulsado debido a su agresividad, pero, por suerte, ya está aprendiendo a controlarla y lo hace especialmente a través de la música, que es algo muy, muy importante para él. Owen está aprendiendo a exteriorizar lo que siente a través de palabras, de diálogos pacíficos, y también a aceptar las opiniones de los demás cuando éstas no se ajustan a las suyas. No se calla nada, pero nunca le habla mal a nadie; ya no. Por tanto, puede ser el mejor guía para que Annabel consiga exteriorizar lo que piensa y aprenda a enmendar los errores que comete en lugar de permitir que los enfados de sus amigos se prolonguen indefinidamente.
Me ha encantado Owen, la verdad. Y también Rolly, su mejor amigo.

Escritura. El estilo de Sarah Dessen me ha parecido sencillo, coloquial, pero no por ello menos elaborado. Sabe transmitir con exactitud los pensamientos de una adolescente que se siente perdida y sola, de tal manera que consigue atrapar por completo al lector y hacer que quiera seguir y seguir leyendo. Una pena que la traducción no sea todo lo acertada que debería…

Edición. Me encanta que no hayan traducido el título. De verdad. Me parece que en inglés ya tiene la suficiente fuerza para resumir todo lo que es esta novela. Y lo mismo me pasa con la portada. En cuanto al interior, no tengo quejas.

Historia. Esta es una novela con muchísimos hilos abiertos. Por un lado, tenemos el tema de la familia no tan perfecta de Annabel, en la que cada miembro va por su lado y apenas hay unidad familiar, por más que la madre de Annabel quiera pretender que así es. Una hermana viviendo fuera, la otra encerrada en su mundo, con su trastorno alimenticio, y la tercera, guardándose cosas para sí que, tarde o temprano, la harán estallar, pues la hacen infeliz. La madre, ciega por propia voluntad, queriendo creer que todavía son felices y cuentan unos con otros, y el padre, queriendo centrarse en las cosas que hay que hacer para no tener que pensar en los problemas de su familia.

Por otro lado, las antiguas amigas de Annabel odiándola, cada una por diferentes razones, y ella sintiendo que lo merece, que debió haberse explicado pero no lo hizo, que ya es tarde y que jamás la hubieran perdonado. La autora transmite a la perfección los sentimientos de inferioridad de Annabel, quien, pese a saber que en ciertos casos no hizo nada malo, todavía piensa que merece ser odiada sólo porque, en el momento adecuado, no fue capaz de hablar, o tomó una mala decisión, o creyó que sería inútil intentar nada… Annabel es derrotista: cuando discute con alguien, cree que ha perdido a ese alguien para siempre, por lo que no toma la iniciativa de hablar, de intentar arreglar las cosas. Ella directamente cree que no van a perdonarla, que actuó mal y que es normal que la odien, por lo que lo da todo perdido de antemano.
Y por eso me encanta que, junto a una protagonista tan negativa que necesita un buen empujón, aparezca un chico que está aprendiendo a luchar contra sus problemas, que está empezando a vencerlos y que la puede ayudar a ella a abrirse a los demás. Por eso me encanta Owen.
Y por eso me ha encantado esta novela.

¿Lo mejor? Owen y Clarke.
¿Lo peor? Sophie y Will Cash. Y que se me ha hecho cortísima.

¿Lo recomiendo? ¡Y tanto que sí!

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