El jardín del invierno

Blog de reseñas literarias de @SilenZahra

Bajo el paraguas azul, Elena Martínez Blanco

en 22 enero, 2017

¡Hola a todos!

Sí, esto es lo que creéis que es: una reseña. Y tiene mérito que me ponga a escribir una reseña ahora, porque tengo encima un catarro gordo y tengo que parar cada dos palabras para sonarme la nariz.

Pero, mira por dónde, me he encontrado con una gran lectura, la primera gran lectura de 2017, de hecho, y creo que se merece un hueco especial en este blog.

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Título: Bajo el paraguas azul
Autora: Elena Martínez Blanco
¿Saga? Libro autoconclusivo
Editorial: Nowevolution
ISBN: 978-84-943866-8-8
Precio: 15’90€
Páginas: 180
Publicación: 8 de septiembre de 2015
Género: Realista, juvenil
Sinopsis: ¿Sabes en cuánto tiempo se puede arruinar la vida de una persona? En dos segundos, lo que se tarda en compartir una foto por WhatsApp. Tú lo sabes, te han dado charlas sobre cyberbullying, a ti nunca te pasaría, ya estamos con los rollos de siempre ¿verdad? Eso es lo mismo que pensó Glauca. ¿Qué podía pasar si le mandaba una foto a su novio si se querían mucho? Lo que no sabía era que su novio se la pasaría a Andrea. Y Andrea, que la odia con toda su alma, la compartiría con más gente y la subiría a internet para convertirla en el hazmerreír de todos. Y en internet, tu vida deja de ser tuya al instante. Pero Andrea no contaba con que, cuando Glauca estaba a punto de tirar la toalla, alguien no se cansaría de luchar por ella… y le ofrecería un paraguas azul.

Bueeno… Me temo que se me ha olvidado cómo se hace una reseña, así que, por favor, disculpadme si divago un poco.

Quiero empezar diciendo que pienso que este libro debería ser leído en todos los institutos. Lo sé, lo de las lecturas obligatorias es un tema delicado, pero es que este libro transcurre en un instituto. Sus protagonistas tienen quince años y utilizan todo tipo de redes sociales. Discuten con sus padres y salen con sus amigos.
Y cometen errores.

Esta novela muestra lo que ocurre cuando no se tiene cuidado con lo que se comparte en redes sociales. Obviamente no hay que culpar a la víctima, sino, más bien, ayudarla en la medida de lo posible y no recordarle nunca su error, porque ya se encargará de ella de culparse por ser tan estúpida durante el resto de su vida.
Y por eso mismo es mejor prevenir que curar.

Nadie previno a Glauca. Ella pensaba que no había nada de malo en enviar una foto a su novio. En fin, ella lleva mucho tiempo enamorada de Sergio y, ahora, por fin, está saliendo con él. Lo menos que puede hacer es tratar de complacerlo y de cuidar la relación para no perder al chico de sus sueños, ¿verdad?

El caso es que Sergio quiere ir un paso más allá, pero Glauca no se atreve. No todavía. Siente que es pronto. Por tanto, Sergio le pide que, al menos, le envíe una foto sugerente como pequeño… aperitivo. Para poder pensar en ella por las noches.
Y Glauca, convencida de que eso mejorará su relación con Sergio, lo hace.

Ése es el error de Glauca. No ya sólo confiar en Sergio, que también, sino enviar por whatsap una foto comprometida. Nunca se sabe dónde puede acabar esa foto y Glauca va a descubrirlo. Y no precisamente por las buenas…

Realmente es sorprendente ver lo fácil que es que, en sólo dos días, la vida de una persona se tuerza por completo. Glauca pasa por mucho en apenas una mañana, acosada por los compañeros que se ríen de ella y chantajeada por la chica más cruel de su clase, Andrea, que la odia sin motivo aparente.

Pero es que las cosas no se calman al volver a casa. Allí tendrá que lidiar con sus padres, que la juzgan por mostrar su cuerpo al mundo “como si fuera una vulgar fulana”, e incluso con situaciones bastante más serias y peligrosas por las que ninguna chica debería tener que pasar…

En resumen: en este libro, el tema del cyberbullying se trata de una manera cercana y creíble, pues en todo momento vemos los sentimientos de la protagonista y los pensamientos de las personas de su entorno, como sus amigos más cercanos, sus padres y sus profesores. Creo que la autora ha sabido denunciar no ya sólo el peligro que puede suponer una red social, sino también lo importante que es que los adultos tomen cartas en el asunto desde el primer momento, tanto si son los padres de la víctima como si se trata de profesores.

154495_10151164037797215_1249953208_nRealmente, en cuanto a los profesores, hubo un par en concreto que me dejaron muerta. Casi no me podía creer que reaccionaran de ese modo ante el tema de la foto de Glauca. No quiero dar detalles para no hacer spoilers, pero lo cierto es que me parece muy triste que estos personajes actuaran del modo en que lo hicieron, ya que, por desgracia, reflejan la realidad. Una realidad horrible. Los profesores deben en todo momento dar apoyo a sus alumnos, más en asuntos tan serios y delicados, y pienso que la autora, que es profesora, ha sabido transmitir muy bien ese mensaje.

Respecto a los padres, me gustó ver que eran dos personas reales que cometían un sinfín de errores, tanto al comunicarse entre ellos como al tratar el tema de la foto de su hija. Manuel y Lucía, padres de Glauca, son muy diferentes, pero reaccionan de una forma parecida al saberse lo de la foto. Al principio no paran de culparse el uno al otro, y tardan en darse cuenta de que ese es precisamente su mayor error. Lo cierto es que me encantaron como personajes y me los creí como personas. Me han encantado tanto su papel en la trama como su evolución.

Sobre la protagonista, la verdad, no hay mucho que pueda decir sin spoilear medio libro. Glauca no puede imaginarse que una simple foto le va a cambiar la vida, y no precisamente para bien. Actuó de manera impulsiva e insensata, sí, pero ya se dedica ella solita a castigarse y a reprocharse el haber sido tan tonta. Al principio, Glauca cree que puede mantenerlo todo bajo control, pero el asunto le termina estallando en las narices y la chica ya ni siquiera confía en poder volver a entrar en el instituto sin sentirse intimidada.

Y todo por culpa de Andrea…
Sí, es verdad que fue Sergio quien le pidió la foto a Glauca. Es verdad que fue Sergio quien se la envió a Andrea.
Pero es Andrea la que emprende su cruzada personal contra Glauca.

Lo de Andrea no es “simple” bullying, y lo pongo entre comillas porque no creo que un tema tan serio pueda ser considerado simple. El caso es que lo de Andrea va más allá. Ella le tiene odio a Glauca, y nadie sabe realmente por qué. Hasta el momento, es cierto que se ha metido con ella más de una vez, llamándola “empollona” y “vaca”, entre otras muchas lindezas.
Pero nunca la había tomado con Glauca de ese modo. No hasta que consiguió la foto.

Andrea está mal de la cabeza. Sólo digo eso. Lo que hace esta chica no tiene nombre, de verdad. Y eso que sólo tiene quince años… ¿Qué no hará cuando sea mayor de edad? Miedo me da…

Como he mencionado antes, hay quien juzga muy duramente a Glauca por haberse hecho una foto “medio en cueros”, que dirían las abuelas. La llaman absolutamente de todo e incluso hay quien le insinúa que es una vergüenza para su familia. Y todo por, en fin, enviar una foto privada a una persona que no debió haberla compartido.

No defiendo lo que hizo Glauca. No apoyo lo que hicieron Sergio o Andrea. Pero me parece horrible que, porque una chica decida ella solita hacerse una foto de su cuerpo, el mundo entero la juzgue y la tache de fulana. Como si una mujer no pudiera decidir sobre su propio cuerpo. Como si ser una fulana fuese algo malo y denigrante. Como si el hecho de que alguien de tu familia muestre su cuerpo signifique que toda tu familia queda deshonrada.
Como si estuviésemos en la Edad Media… o en la película de Mulán.

Bromas aparte, me horrorizó el juicio que se hizo de Glauca por hacer algo que ella decidió. Quizás no lo decidió por sí misma, sino que se sentía algo presionada, de acuerdo. Pero, al fin y al cabo, si Glauca hubiese sido algo mayor y se hubiese hecho esa foto simplemente porque le apetecía y no por compartirla con su novio, el juicio hubiera sido el mismo. La hubieran llamado fulana igualmente. La hubieran insultado y acosado. La hubieran culpado de deshonrar a su familia.

El caso es que la autora trata dos temas en uno en este libro: el cyberbullying y los juicios hacia el cuerpo de una mujer. Creo que refleja muy bien la realidad, por desgracia, porque vivimos en un mundo en el que a la mujer se la juzga enseguida y corriendo si se le ve un poco más de lo que se le debería ver, mientras que no suele pasar nada, y recalco el “no suele”, si es un hombre quien lo hace. Y no sólo se va a acosar a esa chica, sino que se la va a insultar y a juzgar sin siquiera conocerla de nada, ni a ella ni las razones por las que se hizo esa foto.
La libertad de una mujer termina cuando decide mostrar más de lo que los demás deciden que está bien mostrar.

En definitiva, Bajo el paraguas azul me parece una gran novela. La capitulo_0_bajo_paraguas_azul_rincon_paginas_carmelo_beltranrecomiendo encarecidamente. Es una historia dura, claramente, pero muy bien trabajada y muy, muy necesaria. Los personajes lo bordan, la crítica social es apabullante y el final te deja sin palabras. En serio, yo estaba sin palabras cuando me estaba acercando al final, y eso que el resto del libro ya me había dejado muda varias veces.

Espero que mi reseña os anime a dar una oportunidad a este libro. Creo sin duda que se merece un hueco en este blog y en las estanterías de todo el mundo.

Y, de verdad, mil perdones si la reseña no está todo lo bien que debería. Lo cierto es que estoy bastante desentrenada. I’m sorry 😦

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